(Selección de Josep Valls).

Más que un problema de imagen

. martes, 5 de junio de 2007

Por Yesenia Torres. Esta mañana al escuchar las noticias me he enterado que en el país ha disminuido la tasa de desempleo a costa del aumento del subempleo, además el numero de empleos de calidad, es decir estables, con prestaciones, afiliación a seguridad sigue siendo limitado, muestra de esto son las actuales obras que se adelanta en Bucaramanga para la construcción del Metrolínea, donde a cielo abierto y a la vista de todo el mundo, los obreros toleran mas de 50 decibeles sin ningún tipo de protección auditiva lo que muy seguramente les habrá ocasionado un trauma acústico severo, además trabajan sin guantes aunque deben manipular herramientas cortantes, sin casco aun realizando trabajos en altura y sin tapabocas en medio de la polución ocasionada por las mismas obras que realizan. Parece que las palabras accidente, incidente, riesgo, lesión y muerte no existieran y quien responderá por la salud de estos trabajadores?

Además de los problemas de seguridad en el puesto de trabajo, quiero hacer mención a lo que podemos llamar salarios irresponsables. La situación de desempleo en el país se ha prestado mucho para que las empresas vinculen profesionales de alta capacidad en ejercicio de labores especializadas y sin embargo con salarios de base tan denigrantes que es indignante ver que hay empresas que les pagan a profesionales de la ingeniería un salario de quinientos mil pesos (U$ 250) al mes muy por debajo de la equidad en cualquier curva salarial. Los salarios justos y la seguridad también son componentes de la responsabilidad social de las empresas o corporaciones.

Las teorías clásicas de la administración, que promulgaban que la actividad productiva debía ir orientada a la maximización del beneficio económico para el grupo accionista son hoy en día limitadas.

Tradicionalmente las empresas han competido en el mercado de tres formas, con precio, con producto o calidad y con el servicio, Las empresas de hoy no pueden verse a si mismas como entes aislados, en la actualidad las organizaciones deben comprender que se ha empezado a competir con la imagen, no con imágenes de campañas publicitarias, sino con la credibilidad ganada con una conducta responsable en las operaciones, el respeto de los bienes de interés común, de los derechos humanos y de las relaciones mutuamente beneficiosas entre los grupos de interés a lo largo de la cadena productiva y de distribución.

Este es un llamado a las empresas al respeto por los derechos laborales en materia de seguridad y de salarios para su colectivo trabajador y una invitación a la reflexión sobre la imagen de una compañía que no se ocupa de la calidad de vida de quienes madrugan día a día para que la organización sea mas productiva.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

definitivamente usted tiene la razon, presisamente yo soy un trabajador colombiano con una profesión y debido a los problemas para encontrar un empleo de calidad me toca trabajar casi de gratis para un fabrica de pinturas. Recuerdo un compañero al que se le secaron los pulmones porque trabajaba en una fabrica de muebles y era el encargado de pintarlos, el contacto continuo con el tiner terminó por secarle los pulmones, estuvo a punto de morir y duro cerca de 3 años hospitalizado la empresa dio un pequeño auxilio que no alcanso nisiquiera para cubrir los costos del hospital. Definitivamente las empresas deben tener una mayor conciensa y no jugar con la salud y el bienestar de sus empleados.

Pancho Cerda dijo...

Hola Yessenia,
comparto sobre todo la inquietud y la pasión que le pones a tu post. Me sensibilizo con la experiencia que pasa muchba gente trabajando, que ha cambio recibe un salario mísero.

Mi pregunta es cómo hacer, o cómo fundamentar que pagar considerablemente más que lo que la gente está dispuesta a recibir es una medida económicamente sustentable?

Saludos y felicitaciones por el blog.